Visitar Bolonia es una de los placeres que suelo repetir año tras año.
Me tiene enamoradita, su arena, sus dunas, su mar, sus montañas, sus pinos, el asentamiento y las piscinas naturales de Baelo Claudia, su atardecer dorado, su anochecer plateado y así podría seguir mucho más, la ventaja de tenerlo tan cerca, ver otro continente frente, el estrecho, la misma carretera y su paisaje que recorres al ir.
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| Asentamiento de Baelo Claudia |
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| Asentamiento de Baelo Claudia |
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| Arena blanca y fina de la duna |
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| Duna |
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La noche llegó
¿Quién se resiste a tanto encanto? |